Espejos que no duemen
que asaltan los diálogos más firmes
que toman el insomnio como sede
y cuartean de rojo las pupilas
Espejos silenciosos
que roen sin tregua las respuestas
y deshilvanan la sustancia que las ata
Escribir puede ser un viaje hacia el centro de uno mismo. Un despellejarse y ofrecerse en carne viva. Una forma de liberación. Esa liberación que nos hace esclavos de la libertad, porque ya no es posible concebir otra forma. Escribir puede ser santo, muerte, vísceras, sangre, confesión, locura, demonios, eternidad. Escribir puede romper las reglas de las estructuras y atravesar el tiempo si tenemos el ímpetu y la valentía. O puede ser nada más que un epitafio.
jueves, 15 de diciembre de 2016
jueves, 8 de mayo de 2014
Agotar el cielo
La peor forma de agotar el cielo
ha sido bajar las estrellas de una en una.
Restregarles su tal vez
su relativa lucidez
su falta de rumbo...
Yo, que como toda brújula tenía la cruz del sur
me sentí perdida
Abocada a encontrar otra guía
algo que me diga
si son necesarios los remos
o la salida
que confirme que la renuncia es legítima
cuando el móvil ya no se asemeja
siquiera
al punto de partida
Que incluso me quite el ánimo
para pintar mis túneles
mis roídos espacios
mi tenue claridad
Una triste marca se aproxima
No me llegan palabras sobre el honor
y la valentía.
Eso sí para mi es relativo
cuando el paisaje se ha transformado en ironía
Cuando hay versos que saltan del ahogo
del compromiso inefable con la vida
y cualquier escupitajo los macera
los digiere
les degrada su esencia.
Admitamos el encanto de estar cómodos
Yo, con mi desequilibrio enfermo
Otros, con la compañía.
ha sido bajar las estrellas de una en una.
Restregarles su tal vez
su relativa lucidez
su falta de rumbo...
Yo, que como toda brújula tenía la cruz del sur
me sentí perdida
Abocada a encontrar otra guía
algo que me diga
si son necesarios los remos
o la salida
que confirme que la renuncia es legítima
cuando el móvil ya no se asemeja
siquiera
al punto de partida
Que incluso me quite el ánimo
para pintar mis túneles
mis roídos espacios
mi tenue claridad
Una triste marca se aproxima
No me llegan palabras sobre el honor
y la valentía.
Eso sí para mi es relativo
cuando el paisaje se ha transformado en ironía
Cuando hay versos que saltan del ahogo
del compromiso inefable con la vida
y cualquier escupitajo los macera
los digiere
les degrada su esencia.
Admitamos el encanto de estar cómodos
Yo, con mi desequilibrio enfermo
Otros, con la compañía.
sábado, 16 de noviembre de 2013
De Constelaciones
Allí y aquí
donde la vida se escapa de los márgenes
y un espiral sin tiempo se abre a lo eterno
el cielo y mi centro
convergen
donde la vida se escapa de los márgenes
y un espiral sin tiempo se abre a lo eterno
el cielo y mi centro
convergen
de "Mariposa"
Estás ahí
del otro lado del espejo
albergando a quien no soy
y yo insisto
en reflejarme
del otro lado del espejo
albergando a quien no soy
y yo insisto
en reflejarme
de "Transmutar"
En silencio
un nuevo lenguaje de luces y formas
renace
Se suspenden los estímulos
para abrir la puerta a lo que nace del centro,
de la bisagra del mundo,
de la desnudez del tiempo.
La luna nos traspasa
se arremolina y barre el pasado
la rigidez de las sombras
La luna se filtra por cada verbo
y se convierte en mirada
Hoy aquí... siendo lo que somos
cruzamos varias veces el camino
nos colgamos de heridas
nos soltamos de sueños
y abrimos el coraje para abatir la ilusión
Hoy aquí... siendo lo que somos
jugamos a ser Dios
Y Dios se inspira en nuestros brazos
en nuestras manos
y nos regala un pincel
y la visiòn
un nuevo lenguaje de luces y formas
renace
Se suspenden los estímulos
para abrir la puerta a lo que nace del centro,
de la bisagra del mundo,
de la desnudez del tiempo.
La luna nos traspasa
se arremolina y barre el pasado
la rigidez de las sombras
La luna se filtra por cada verbo
y se convierte en mirada
Hoy aquí... siendo lo que somos
cruzamos varias veces el camino
nos colgamos de heridas
nos soltamos de sueños
y abrimos el coraje para abatir la ilusión
Hoy aquí... siendo lo que somos
jugamos a ser Dios
Y Dios se inspira en nuestros brazos
en nuestras manos
y nos regala un pincel
y la visiòn
jueves, 31 de octubre de 2013
XX
Suspendido en la distancia
entre la mirada y el horizonte
con una sombra duplicando el vuelo
y toda esa presencia intacta
La inmensidad danza a la mañana
con un violín atacando
la forma de la magia
Una ráfaga de dudas
lo salpica en forma de vértigo
y un coro le explota en alabanzas
Desciende a lo pequeño
cada vez que suelta su traje y su corbata
cada vez que anida en los techos del silencio
para encontrar el hilo
que une el infinito con lo bello
entre la mirada y el horizonte
con una sombra duplicando el vuelo
y toda esa presencia intacta
La inmensidad danza a la mañana
con un violín atacando
la forma de la magia
Una ráfaga de dudas
lo salpica en forma de vértigo
y un coro le explota en alabanzas
Desciende a lo pequeño
cada vez que suelta su traje y su corbata
cada vez que anida en los techos del silencio
para encontrar el hilo
que une el infinito con lo bello
domingo, 13 de octubre de 2013
Recalculando la palabra silencio
ubicando sus formas desahuciadas
en un nuevo sentido
más allá de las calles oscuridad y destino
Hay un nuevo plano de avenidas y pájaros
envolviendo las sombras
Con un sol montaña en el oeste
y unas figuritas brillantinas
en el alma
La palabra vacío explotó su sentido
y no cabe en ningún renglón
ni el miedo, ni la muerte
No se han hecho presentes aún
las nuevas formas
del papel y los colores,
de la magia de sonidos,
de los latidos del ritmo.
Pero aún tengo lo sagrado...
Intento
Si viniera hacia mi
como sendero
como pan semilla
como dios vertiente
como ladera arbolada
y me dijera:
"la voz de tu oscuridad
es la miel de tu mirada"
Si justo aquí, donde estoy
se plantara a mis pies
y jugara a abrirse paso
en los fortuitos maremotos
de mis letras
Si la frente no arrugara sus entrañas
si su boca absorbiera el fracaso
de mi lengua brava
Si cada sombra de mis silencios
lo elevara
No sabría si esperar
o soltar amarras
como sendero
como pan semilla
como dios vertiente
como ladera arbolada
y me dijera:
"la voz de tu oscuridad
es la miel de tu mirada"
Si justo aquí, donde estoy
se plantara a mis pies
y jugara a abrirse paso
en los fortuitos maremotos
de mis letras
Si la frente no arrugara sus entrañas
si su boca absorbiera el fracaso
de mi lengua brava
Si cada sombra de mis silencios
lo elevara
No sabría si esperar
o soltar amarras
Sin curvas
Sin curvas en el cielo,
sobre un plano agónico,
con puntos alineados
en el borde interno de la soledad.
Un oscuro sonido,
una tempestad a ciegas,
la mentira gateando
entre dos golondrinas muertas.
Una brecha,
un sin fin de quizás y tal vez
acodados en la espera.
Hay una voz,
un grito,
que ya es
del otro lado
sobre un plano agónico,
con puntos alineados
en el borde interno de la soledad.
Un oscuro sonido,
una tempestad a ciegas,
la mentira gateando
entre dos golondrinas muertas.
Una brecha,
un sin fin de quizás y tal vez
acodados en la espera.
Hay una voz,
un grito,
que ya es
del otro lado
Nueva
He querido saber quien soy
ahora que los colores me sobran
y pinto de sombras
y rayos entrelazados
mi piel sin venganza.
La humilde copa de vino se alza
en recuerdo de mi manada,
corazón sin juicio.
No se bien qué letras siguen conmigo
con cuáles cuento.
¿Qué escribiré en este tiempo
en que he perdido mi estar perdida,
que no soy más que un intento,
el borde quieto de un mar embravecido?
ahora que los colores me sobran
y pinto de sombras
y rayos entrelazados
mi piel sin venganza.
La humilde copa de vino se alza
en recuerdo de mi manada,
corazón sin juicio.
No se bien qué letras siguen conmigo
con cuáles cuento.
¿Qué escribiré en este tiempo
en que he perdido mi estar perdida,
que no soy más que un intento,
el borde quieto de un mar embravecido?
Debilidad
El viento sopla en la columna
no es el paso del tiempo
el que da valor a lo débil
sino la pequeñez del túnel
ciñendo el paso.
El temblor no para
sigue acorralando las costillas
hasta convertirlas en hamacas.
Hubo una fiesta en el futuro
en el que la risa no para de bailar.
no es el paso del tiempo
el que da valor a lo débil
sino la pequeñez del túnel
ciñendo el paso.
El temblor no para
sigue acorralando las costillas
hasta convertirlas en hamacas.
Hubo una fiesta en el futuro
en el que la risa no para de bailar.
Retorno
Abrir el juego
parir sensaciones en círculos
de voces y silencios
Abrir el juego
calibrar olvidos
y renunciar al terreno de lo perdido
La pinza del amarre convertida en polvo
el ancla cayendo hacia el cielo
en vuelo libre
el cabello convertido en timón
y las manos planeando otra escalada
Abrir el juego
verter un cúmulo de sueños
en una vigilia espesa
y colarles la razón
destilarles la savia
Abrir el juego
lamer de cada boca en llamas
la sonrisa
las verdades preñadas
los puntos suspensivos
los verbos delatados
Abrir el juego
huir de la palabra esclava
la que no se espeja
y vaciarse hasta encontrar
otra vez la cubierta
parir sensaciones en círculos
de voces y silencios
Abrir el juego
calibrar olvidos
y renunciar al terreno de lo perdido
La pinza del amarre convertida en polvo
el ancla cayendo hacia el cielo
en vuelo libre
el cabello convertido en timón
y las manos planeando otra escalada
Abrir el juego
verter un cúmulo de sueños
en una vigilia espesa
y colarles la razón
destilarles la savia
Abrir el juego
lamer de cada boca en llamas
la sonrisa
las verdades preñadas
los puntos suspensivos
los verbos delatados
Abrir el juego
huir de la palabra esclava
la que no se espeja
y vaciarse hasta encontrar
otra vez la cubierta
XIX
Voy a disparar un grito
como un verbo
montado en semillas
y bailotear en silencio
la excusa
de los amos
Esta boca, mi boca
me salva
cada vez que regresa
a mi oido
y me reza
como un verbo
montado en semillas
y bailotear en silencio
la excusa
de los amos
Esta boca, mi boca
me salva
cada vez que regresa
a mi oido
y me reza
viernes, 17 de agosto de 2012
XII
Con las pupilas clavadas en el vacío
y una sensación de flotar sin tiempo
casi sin historia,
cuando Cronos me guiña,
un remolino se lleva una cuota más
de lo que nunca quise
de lo que adoré
de un eslabón de mis vértebras
Me acerco...
me alejo...
me acerco...
me alejo...
La vida cobra sentido.
La vida cobra el sentido
y no tengo qué pagarle.
He perdido parte del miedo.
El dolor puesto en el blanco
fue acribillado por un suspiro
Y mientras mis dedos articulan estas palabras
unas lágrimas dicen que no es cierto
y una sensación de flotar sin tiempo
casi sin historia,
cuando Cronos me guiña,
un remolino se lleva una cuota más
de lo que nunca quise
de lo que adoré
de un eslabón de mis vértebras
Me acerco...
me alejo...
me acerco...
me alejo...
La vida cobra sentido.
La vida cobra el sentido
y no tengo qué pagarle.
He perdido parte del miedo.
El dolor puesto en el blanco
fue acribillado por un suspiro
Y mientras mis dedos articulan estas palabras
unas lágrimas dicen que no es cierto
martes, 24 de abril de 2012
XIV
Hay quienes sobrevuelan el amor perdido
como un ave de rapiña
sobre los restos de una presa.
La cacería ha terminado...
El breve alimento
invade desde las horas muertas
convirtiendo la ilusión en una película muda
Es verdad la caricia del ocaso
si adoramos el sol en toda su vertiente
si navegamos cada rayo como un disparo
como una entrega sin tácticas bélicas.
Podemos sucumbir a las corazas,
palpitar cada sombra de hoy
y dormir en total oscuridad.
Pero no hay espacio en el silencio,
no hay caminos que griten el nombre
que hoy le suma sentido a tu espejo.
El desafío es catapultarse a lo nuevo.
No hay farsas que inventar.
No hay escrituras del pasado,
no somos dueños del tiempo.
Un prisma descompone la memoria.
Los rostros-noches se confunden
y cae la luna en una botella.
Suelto la última pluma
y vuelvo a andar desnuda en plena esperanza.
como un ave de rapiña
sobre los restos de una presa.
La cacería ha terminado...
El breve alimento
invade desde las horas muertas
convirtiendo la ilusión en una película muda
Es verdad la caricia del ocaso
si adoramos el sol en toda su vertiente
si navegamos cada rayo como un disparo
como una entrega sin tácticas bélicas.
Podemos sucumbir a las corazas,
palpitar cada sombra de hoy
y dormir en total oscuridad.
Pero no hay espacio en el silencio,
no hay caminos que griten el nombre
que hoy le suma sentido a tu espejo.
El desafío es catapultarse a lo nuevo.
No hay farsas que inventar.
No hay escrituras del pasado,
no somos dueños del tiempo.
Un prisma descompone la memoria.
Los rostros-noches se confunden
y cae la luna en una botella.
Suelto la última pluma
y vuelvo a andar desnuda en plena esperanza.
jueves, 26 de enero de 2012
VI
Me encantaría serte fiel. Pero sucumbiría
Uno a uno los alambrados de mi cabeza se convertirían en “mañana”
y mi presente quedaría vacío.
Vacío de vos
Vacío de altares y sacrificios
Vacío de penas, y alegrías
y del susurro cruel de antepasados
vírgenes de dialécticas mundanas
Ahora caigo en mí y en mi sombra
Le doy la mano a mis oscuridades
Y maldigo la esperanza y la ilusión
Maldigo tu nombre y el mío escritos a la par
O en un soneto absurdo que se quedó sin gomina
Uno a uno los alambrados de mi cabeza se convertirían en “mañana”
y mi presente quedaría vacío.
Vacío de vos
Vacío de altares y sacrificios
Vacío de penas, y alegrías
y del susurro cruel de antepasados
vírgenes de dialécticas mundanas
Ahora caigo en mí y en mi sombra
Le doy la mano a mis oscuridades
Y maldigo la esperanza y la ilusión
Maldigo tu nombre y el mío escritos a la par
O en un soneto absurdo que se quedó sin gomina
XI
Es terrible comprenderlo desde muy joven.
Tu ser confunde a otros.
Tu mirada les asusta.
Los colores suelen parecer espejismos
y un prisma gris desdibuja los detalles de tu entorno.
La sensación de que el mundo es una avalancha de vacío,
como cuando regresas de un funeral de alguien cercano.
El sin sentido.
La magia pesada de la incertidumbre dejándote una especie de mareo
y el cuerpo pidiendo que lo hundas en el sueño profundo,
en alguna desconexión que limite el ahogo.
Cuando te vi no sospeché que me abrazarías.
Cuando me abrazaste y por unos instantes las coordenadas se invirtieron
y el tumulto alrededor se desplazó en otro tiempo,
no supe de tu mano buscando la mía como firma de algún pacto sagrado,
de cierta unión tácita, una que no tuviéramos que explicar.
En el preciso instante en que advertiste qué cosa me unía a otros seres lo confirmaste.
“Toda vida es un pozo de soledad que va ahondándose con los años”,
resaltaste en aquel libro.
Cuidaste meticulosamente las evidencias.
Sabías perfectamente que no sería presa de una obviedad,
que huiría de cualquier cliché.
Que no era el dolor por el dolor mismo lo que podría atraerme,
sino justamente la textura,
los colores,
la riqueza material de las paredes de ese pozo,
que era la tuya.
Y ese tesoro era el que sabías que intuiría
si te esmerabas en cubrirlo,
en camuflarlo con la parte de vos que necesitás para vivir,
pero que a veces duele más que el propio abismo.
Sabías que escucharía el grito.
Aunque fuera solo una bocanada de aire simulando un suspiro,
o una exclamación.
Tus ojos gritan.
Tus ojos que luchan denodadamente
contra el cansancio de tus párpados.
Tus ojos que se expanden,
se proyectan,
miran en el afuera todo tu interior desperdigado.
Me pedís que recoja tus pedazos y los encolumne detrás de tu sonrisa?
Que desarme los llantos y reconstruya con las partes la imagen de otro sueño?
Que mire por vos hacia el fondo y calme tu desesperación?
Que eclipse tu silencio con el mío y te llene de palabras no dichas?
Está bien. Si. Creo que puedo amarte.
Tu ser confunde a otros.
Tu mirada les asusta.
Los colores suelen parecer espejismos
y un prisma gris desdibuja los detalles de tu entorno.
La sensación de que el mundo es una avalancha de vacío,
como cuando regresas de un funeral de alguien cercano.
El sin sentido.
La magia pesada de la incertidumbre dejándote una especie de mareo
y el cuerpo pidiendo que lo hundas en el sueño profundo,
en alguna desconexión que limite el ahogo.
Cuando te vi no sospeché que me abrazarías.
Cuando me abrazaste y por unos instantes las coordenadas se invirtieron
y el tumulto alrededor se desplazó en otro tiempo,
no supe de tu mano buscando la mía como firma de algún pacto sagrado,
de cierta unión tácita, una que no tuviéramos que explicar.
En el preciso instante en que advertiste qué cosa me unía a otros seres lo confirmaste.
“Toda vida es un pozo de soledad que va ahondándose con los años”,
resaltaste en aquel libro.
Cuidaste meticulosamente las evidencias.
Sabías perfectamente que no sería presa de una obviedad,
que huiría de cualquier cliché.
Que no era el dolor por el dolor mismo lo que podría atraerme,
sino justamente la textura,
los colores,
la riqueza material de las paredes de ese pozo,
que era la tuya.
Y ese tesoro era el que sabías que intuiría
si te esmerabas en cubrirlo,
en camuflarlo con la parte de vos que necesitás para vivir,
pero que a veces duele más que el propio abismo.
Sabías que escucharía el grito.
Aunque fuera solo una bocanada de aire simulando un suspiro,
o una exclamación.
Tus ojos gritan.
Tus ojos que luchan denodadamente
contra el cansancio de tus párpados.
Tus ojos que se expanden,
se proyectan,
miran en el afuera todo tu interior desperdigado.
Me pedís que recoja tus pedazos y los encolumne detrás de tu sonrisa?
Que desarme los llantos y reconstruya con las partes la imagen de otro sueño?
Que mire por vos hacia el fondo y calme tu desesperación?
Que eclipse tu silencio con el mío y te llene de palabras no dichas?
Está bien. Si. Creo que puedo amarte.
jueves, 8 de diciembre de 2011
Inventarios
No son épocas de inventarios.
Habría que tener grandes clasificaciones
para que no hubiese categorías vacías.
Y uno ya aprendió a ser meticuloso, detallista, sutil.
En esos términos las vaciedades se nos meterían por algunos poros.
Nos presentarían tres caras de una misma moneda.
Cinco sentidos en una misma dirección.
Un espejo con varias imágenes superpuestas de uno mismo.
Una vida con dos principios y un solo final,
o con un principio y dos finales negados.
Para qué mentirnos…
Si el contador tiene una sola columna en la hoja de balance
Y en vez del “debe” y el “haber”, solo ha puesto el “deber”
Uno puede descuartizar el libro de cuentas
Y despedir al contador por falta de sentido auditivo
Macerar las plumas en buen vodka
Hacerle gala a los humos mágicos
Y seguir soñando
Habría que tener grandes clasificaciones
para que no hubiese categorías vacías.
Y uno ya aprendió a ser meticuloso, detallista, sutil.
En esos términos las vaciedades se nos meterían por algunos poros.
Nos presentarían tres caras de una misma moneda.
Cinco sentidos en una misma dirección.
Un espejo con varias imágenes superpuestas de uno mismo.
Una vida con dos principios y un solo final,
o con un principio y dos finales negados.
Para qué mentirnos…
Si el contador tiene una sola columna en la hoja de balance
Y en vez del “debe” y el “haber”, solo ha puesto el “deber”
Uno puede descuartizar el libro de cuentas
Y despedir al contador por falta de sentido auditivo
Macerar las plumas en buen vodka
Hacerle gala a los humos mágicos
Y seguir soñando
lunes, 5 de diciembre de 2011
XIII
A veces
cuando las verdades chorrean humanidad
un segundo nos cuesta el alma
Entonces
hay que apostar a cara o cruz
las horas vividas
para que en el minuto mismo de la sed
no se nos derrumbe la mirada
Es simple:
cercar los gritos
acomodar el encierro
y guardar los humores en el patio trasero
cuando las verdades chorrean humanidad
un segundo nos cuesta el alma
Entonces
hay que apostar a cara o cruz
las horas vividas
para que en el minuto mismo de la sed
no se nos derrumbe la mirada
Es simple:
cercar los gritos
acomodar el encierro
y guardar los humores en el patio trasero
miércoles, 30 de noviembre de 2011
Vivos
Tal vez no recuerdes aquel día
pero mis oídos tienen memoria
y saben de aquel suspiro al rozar tus dedos, apenas.
Tus ojos brillaban.
Y no es que hoy signifique menos
que tus dedos se hayan convertido en alas.
Pero cuando eran apenas esa piel,
volvías a mi con tu emoción viva.
pero mis oídos tienen memoria
y saben de aquel suspiro al rozar tus dedos, apenas.
Tus ojos brillaban.
Y no es que hoy signifique menos
que tus dedos se hayan convertido en alas.
Pero cuando eran apenas esa piel,
volvías a mi con tu emoción viva.
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